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El rubro maquinaria para la alimentación está integrado por más de 2.000 empresas, en su mayoría PyMES con alguna participación de compañías multinacionales. En conjunto generan un empleo directo a 73.100 personas e indirecto a otras 190.000.

Durante el 2005 la economía argentina continuó mostrando indicadores positivos, acumulando así tres años de recuperación ininterrumpida con tasas de crecimiento compatibles a largo plazo. El sector de tecnología alimentaria mostró una notable recuperación que permitió superar el nivel máximo de producción de la última década: U$S 2.929 Millones (fabricación de maquinarias y equipos). 

Entre las máquinas para la industria alimenticia podemos encontrar: cortadoras, peladoras, moledoras, etiquetadoras, lavadoras de frutos, descarozadoras, dosificadoras, centrífugas, tanques, etc.. Sin embargo, las que se consideran más relevantes en función de su producción y exportación actual son: hornos de panadería, pastelería o galletería no eléctricos; secadores para productos agrícolas; aparatos y dispositivos para la preparación de bebidas calientes, cocción o calentamiento de alimentos; máquinas y aparatos para la industria lechera, para la panadería, pastelería, galletería o fabricación de pastas alimenticias y para la preparación de carne.

Durante el primer trimestre del 2005 se registró un aumento del 42% en el monto destinado a la incorporación de bienes de uso por las empresas de la industria de alimentos y bebidas. 

Acorde con el incremento de la demanda interna y externa, se aprecia un mayor ritmo de inversión. Por su parte la importación de maquinaria y equipos, que se encuentra vinculada con la evolución de la industria alimenticia, aumentó un 140% durante el primer semestre del 2005, destacándose la adquisición de maquinaria para la panificación y para lácteos.

Atractivos del sector

  • Mano de obra calificada.

  • Capacidad instalada disponible.

  • Acervo tecnológico acumulado.

  • Tradición e historia en la producción de bienes de capital.

  • Elevado proceso de certificaciones de estándares internacionales de calidad.

  • Reactivación de la demanda.